La humanidad, que en tiempos de Homero era objeto de contemplación para los dioses olímpicos, ahora es un objeto de contemplación para si misma. Su autoalienación ha alcanzado tal grado que puede contemplar su propia destrucción como un placer estético de tercer orden.
Walter Benjamin / Iluminaciones.
[25/09/2011]
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
0 comentarios: