El caso va de que tengo como un millón de llaves. Fui probando una por una, alrededor de diez. Por la mi mala cabeza y mi herencia de amnesia, nunca sé cual llave es la que abre tal o cual puerta. Me puse en lo mio, mientras mi vientre se despedazaba de dolor al querer expulsar todo aquel desecho que en mi recto ya no podía estar.
Al final, probando las llaves una por una sin resultados, finalmente la última llave del manojo abrió la puerta y pude entrar... Lo demás es otra historia 

3 comentarios:
Siempre pasa que la última llave que se prueba es la que abre. Por qué será?
Me intriga tanto eso. Seguro que pa' la vida mas imposible de lo que ya es, ja!
!Que gusto me da reencontrarme con viejos amigos!. Deybi querido, volví a encontrar mi espacio y hace poco tiempo abrí un nuevo blog. Espero verte por allí. Te estaré esperando con los brazos abiertos.
http://unacabaaenelserengueti.blogspot.com/
Un besoteeee